jueves, 28 de julio de 2011

Los límites de la Utopía

Siempre llegamos al sitio donde nos esperan 

( Saramago, Libro de los itinerarios)






parte de un ensayo de Etchegoyen, profe de Sociología.. que lamentablemente nos dejó el año pasado:


La vida colectiva va generando una vida simbólica que llamamos ''imaginario social''. Esta expresión cubriría básicamente tres formas: mitos, religiones e ideologías políticas.. 
A través de ellos los actores sociales buscan dar cuenta de su realidad; sobre todo, pretender hallar continuidades donde se presentan rupturas; seguridades donde aparecen problemas cuyas solución no está a la vista y generan angustias. Buscan, fundamentalmente, en una imagen de perfección a que remiten un futuro deseado, la esperanza utópica que dé sentido a un presente que se vivencia como conflictivo y generador de miedos y tensiones. 
Riqueza, poder, prestigio, honor están en el capitalismo distribuidos de forma desigual; son bienes escasos por cuya posesión los sectores sociales se enfrentan a veces de manera abierta y violenta y otras en una desarmonía que es legitimada por un consenso fruto de lo que Gramsci denominó 'hegemonía': 
Todo sector social que se haya apropiado en forma mayoritaria de estos bienes escasos, trata no sólo de justificar su posición ''naturalizando'' las relaciones sociales, sino además mostrándose al conjunto social como que está cumpliendo una misión en beneficio de la totalidad. 
Paulo Freire en la Pedagogía del oprimido dice que el rol libertador de la lucha de los oprimidos contra la opresión no termina con su sola emancipación, sino que supone la emancipación de los mismos opresores, ya que lo que aparece como enfermo (alienante, cosificante) es la RELACIÓN. 
Como dice Gouldner ''En toda ideología hay una dialéctica del todo y las partes, pues es un discurso de y para la totalidad, elaborado por un grupo particular de la sociedad''. 
La conciencia colectiva es por tanto una articulación entre la conciencia actual (ligada a tiempos históricos) y la conciencia posible (ligada a los deseos y por tanto eterna o, más bien, atemporal). 
A los tiempos de desesperación social suelen sucederle una época de esperanza y confrontación. 
La política, acción concreta de los actores en el conflicto social en el que se va instituyendo la historia, aparece como ''el arte de lo posible'' 
Ahora bien ¿quién lo define? Tal como lo aclara Thelborn ... existen tres dimensiones de la ideología: aquella en la que se define lo real y lo ficticio; aquella en que aparecen los valores determinando qué es bueno y malo, bello o feo, y por último la que fija los límites de lo posible separándolo de la imposible. 
La voluntad pura aspira a lo mejor, por tanto, a lo imposible. A través de la imaginación y la conceptualización de lo imposible, se descubre el marco de lo posible. Lo posible resulta del sometimiento de lo imposible al criterio de factibilidad. Podríamos decir: el sometimiento del principio del placer al principio de realidad. 
Pero la persecución y realización de lo posible aparece permanentemente desvirtuada por la ilusión de perseguir o realizar aquel imposible, que está en el punto de partida de la acción política. Siempre ''la mejor sociedad posible'' aparece como una anticipación necesariamente inferior a la ''mejor sociedad concebible''. Por eso el contenido de lo posible es siempre algo imposible que da sentido y dirección a lo posible, en cuyo marco- y recién después del criterio de factibilidad- aparecen las valoraciones éticas. 
No es correcto pretender renunciar a las ''soluciones perfectas'', porque siempre es necesario un criterio de perfección para poder pensar en forma realista la posibilidad de acercarse al mismo. 
''Sin pensar la solución en su perfección no es posible la solución posible, mientras que la ilusión empírica en relación a la solución perfecta distorsiona y oscurece de nuevo lo posible''. 
Por lo tanto, volvemos al principio: la política es el arte de lo posible. 
Y ¿Quién le pone límites a lo posible? ¿Cuál es el verdadero límite de lo trascendental? Seguramente el desarrollo histórico irá descubriendo estas posibilidades. Y quizás la historia nos depare muchas sorpresas. 
¿Cuantás utopías de hoy serán realidades de mañana? 





fuente: Lo anterior es parte de un ensayo de Etchegoyen

Dos fragmentos del libro ''las cenizas de Gramsci'' de Pier Paolo Pasolini

Y si nos dirigimos al pasado, 
que es nuestro privilegio, he aqui que vemos 
también al pueblo como un aluvión: 


Recobrada está nuestra sublevación 
desde los orígenes del cristianismo; 
pero detrás queda, inmóvil, aquel canto. 


Se repite igualmente. 


No más antorchas en las noches, 
sino globos de luz. No parece ya otra 
la periferia, ni otros los nuevos jóvenes... 




En tu inconsciencia está la consciencia 
que de ti la historia desea, esta historia 
en la que el hombre no tiene más violencia 
que la de la memoria, no de la memoria libre... 


Y quizás ya no existe otra salida 
que la de dar ansia de justicia 
la fuerza de tu felicidad, 
y a la luz de un tiempo que comienza 


la luz de quien es lo que no sabe.




No hay comentarios:

Publicar un comentario